Todos permanecían en silencio, unos
miraban al suelo, otros buscaban refugio en ojos de otros y, por supuesto, estaban
ellos dos. Ya había escuchado rumores acerca de aquellos hombres que miraban fijamente
al horizonte, como si hubieran esperado toda una vida por este momento. Se
comentaban que eran de la primera promoción, los primeros de pocos.